Diálogo con los investigadores

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30 Comentarios to “Diálogo con los investigadores”

  1. A. P. dice:

    El sábado 29 de junio, en el auditorio de la Facultad de Lenguas, horario a confirmar, nuestro grupo de investigación presentará en un Coloquio los temas que copio a continuación:
    1. Presentación del proyecto sobre “Las máscaras de la ironía en la ficción contemporánea”.
    2. Presentación de la página web del escritor argentino-canadiense Pablo Urbanyi.
    3. Análisis del uso de la ironía en dos cuentos: “Corderos del Señor” y “Derechos humanos: la causa común del referido escritor.
    4. Análisis de la entrada de Diario de Urbanyi del día 27 de abril del corriente año: “¿Qué hacer?” como un excelente ejemplo de ironía.
    5. referencia a J. Swift como uno de los modelos que siguió Pablo Urbany.
    6. Análisis de “A Modest Proposal”.
    7. Conclusiones.

  2. Pablo dice:

    A los investigadores:
    Les hago notar que hay comentarios en la página de “¿Qué hacer? por Vladimir Ilyich Lenin”, propiamente dicha
    Creo que es conveniente para todos unificar los criterios y las interpretaciones sobre esta página, colocarlas allí.
    Esto no es más que una sugerencia.. Yo las colocaré donde lo quieran ustedes.
    Muchas gracias y saludos.

  3. A. P. dice:

    Hola a todos. Me gustaría que al análisis lo hagan línea por línea, porque en cada una hay ironía o sarcasmo (ironía muy explícita). Empezando bien desde el principio:¿título? ¿autor?. Primera oración:¿Qué sensación le queda al lector cuando el autor pone el término universidad al lado del de iglesia aunque sea para compararlos por su antigüedad?

  4. A. P. dice:

    Otra pregunta:¿Quién es la voz que relata? ¿La misma que comenta? ¿Lenin? ¿Los Atributos perdidos? ¿Pablo Urbanyi? Si este texto está en el género “Diario”, debe tener ciertas características del mismo. ¿Tiene el narrador un tono intimista; se habla a sí mismo? ¿O le habla al lector? ¿En qué partes se sienten directamente aludidos? Etc. … Les anticipé que acá hay mucho.

  5. A. P. dice:

    HOLA A TODOS. UNA ÚLTIMA TAREA ANTES DE HACER LA PRESENTACIÓN DEL PROYECTO Y DE ESTA PÁGINA DE PABLO:

    ANALICEMOS EL TEXTO DE LA ÚLTIMA ENTRADA DEL DIARIO “¿QUÉ HACER?, POR VLADIMIR ILYICH LENIN” . TIENE MUCHOS NIVELES DE IRONÍA; ME GUSTARÍA QUE COMENTEN SOBRE LOS QUE IDENTIFIQUEN Y QUE LE PREGUNTEN AL ESCRITOR SI TIENEN DUDAS. ¡GRACIAS!

  6. Paula García Ficarra dice:

    Como lectoras e investigadoras (estamos trabajando con el libro “Una epopeya de nuestros tiempos” ) consideramos que la ironía es, no sólo más efectiva sino también más interesante y entretenida que el ensayo moralizador. Creemos que, de alguna manera, también nos compromete (a los lectores) haciendonos partícipes en la decodificación del mensaje subyacente.
    Respondiendo a su pregunta (8 de abril) sobre la estupidez, acordamos con lo que dijo Einstein, creemos que es imposible de erradicar; sin embargo, nos parece que los desafíos planteados en sus obras (a través del uso estratégico de la ironía) hacen un gran trabajo.

    Paula García Ficarra, Melania Pereyra

  7. A. P. dice:

    Pablo contestó la pregunta de Zaida (que sigue en el comentario de abajo):

    “Mi respuesta es afirmativa. Y he utilizado la ironía para evitar el ensayo moralizador. Creo que la sugerencia o el sobrentendido, en resumen, la ironía, penetran más y tienen más efecto. Claro que esto es un acto de fe y no necesariamente ocurre así. Los investigadores-lectores lo dirán.”

    Me gustaría que los investigadores opinen sobre este comentario. ¡Gracias!

    Alejandra

  8. A. P. dice:

    Zaida Cabrera

    “DERECHOS HUMANO: LA CAUSA COMÚN”
    En su cuento “Derechos Humanos: la causa común”, es escritor Pablo Urbanyi expone, mediante el uso de la ironía, el dramatismo y el horror de una sociedad post-apocalíptica en la que ciertas aberraciones son vistas como parte de la vida cotidiana, como es en este caso la pedofilia. El cuento está situado en Madrid, en un pensionado donde viven un grupo de pedófilos, los “VIP”, que cumplen su condena separados de otros delincuentes para evitar ser agredidos mientras aguardan una solución a su “problema”. El mejor ejemplo de ironía tiene que ver con el título, ya que nos advierte, de forma engañosa si se quiere, que leeremos sobre una causa que une y que se considera una causa justa y sin razones para sospechar. Sin embargo, a lo largo del cuento se presenta el cuestionamiento de que si los derechos humanos son iguales para todos; entonces, así debería ser para para este grupo de personas. Además, respaldados por el principio del derecho a la búsqueda de la felicidad (en referencia a la Declaración de Independencia de los Estados Unidos) se argumenta la “causa” a su favor. También es importante la referencia al avance de la tecnología y el apoyo de empresas multinacionales para llevar a cabo el plan de proveerles la “cura” a estos detenidos, así dejarán de estar aislados y dejarán de cumplir su condena al mismo tiempo que se crea una gran industria.

    PREGUNTA: Pablo, ¿ha utilizado la ironía para denunciar y llamar la atención sobre las consecuencias de las acciones del hombre no sólo a nivel ambiental o biológico (como la clonación) sino a nivel social, donde los valores esenciales se ven degenerados y transformados al punto de no poder reconocer entre derechos y abusos?

    PREGUNTA:

    Parece que faltara otra pregunta, pero respondo igual. Mi respuesta es afirmativa. Y he utilizado la ironía para evitar el ensayo moralizador. Creo que la sugerencia o el sobrentendido, en resumen, la ironía, penetran más y tienen más efecto. Claro que esto es un acto de fe y no necesariamente ocurre así. Los investigadores-lectores lo dirán.

  9. zaida dice:

    Enviado el 13/04/2013 a las 20:07
    la profesora Alejandra Portela nos hizo esta pregunta y quisiera saber su opinión al respecto ¿La ironía -verbal- es la defensa natural de nuestra mente contra la estupidez?
    muchas gracias

    Hola Zaida:

    Ya dije una o dos veces que contra la estupidez no hay defensa posible. Por más que verbalicemos la ironía frente a una estupidez, no por eso la estupidez va a cambiar o desaparecer. Claro que hablo en caso de ser atacados o acosados personalmente por alguna estupidez. Desgraciadamente, demasiadas veces vivimos sumergidos en ella. Carl Bernstein, uno de los periodistas que destapó el caso Watergate, llama a la cultura norteamericana “cultura idiota”, pariente (la idiotez) cercana de la estupidez. Ahora bien, hablar de natural es algo que surge automáticamente, y si surge, y nos ayuda a tolerar o defendernos aunque sea mentalmente contra la estupidez, tiene su valor, por lo menos algo así como sanitario. Digo esto último porque si mal no me acuerdo, más de uno de los investigadores señaló que no a todos se les ocurre una respuesta irónica en el cato.
    Suerte con las investigaciones.

  10. Madalí González Navarro dice:

    Coincido con Nitto en que el humor no es necesariamente un elemento esencial de la ironía. La ironía intenta decir algo de tal manera que se entienda de manera distinta de lo que las palabras intentan indicar. De esta manera el lector u observador debe realizar una manipulación semántica que le ayude a interpretar y descifrar de forma correcta el mensaje. El humor podría, en algunos casos ser parte de la ironía, pero en este caso estaríamos más cerca de la sátira. Ésta tiene un carácter crítico-moralizador, cuyo objeto es la representación de la realidad cotidiana, las debilidades humanas y los vicios de los hombres. La sátira, a través del poder correctivo de la risa intenta su propósito crítico, didáctico o moralizador mediante una representación cómica que critica o ridiculiza los defectos o vicios de la humanidad a la que claramente intenta denunciar. En todo caso la risa sería el elemento que en intenta distender la audiencia ante situaciones crueles de la vida real y es el arma que el autor utiliza para atacar la realidad y expresar su desaprobación. Aún así se puede decir que la ironía en algunos casos podría recurrir al humor sin ser necesariamente ser considerada sátira. Jonathan Swift escribió: “I have been assured . . . That a young healthy child, well-nursed, is at a year old a most delicious, nourishing, and wholesome food, whether stewed, roasted, baked or broiled; and I make no doubt in that it will equally serve in a fricassee or a ragout”( “A Modest Proposal”, 1729) . ¿Puede esto considerarse sátira, o es ironía con un tinte de humor negro? ¿No es acaso una denuncia a la sociedad de la época? ¿No denota una crítica social a través del humor? Creo que la línea es muy delgada y los términos se superponen permanentemente.

  11. Nito Biassi dice:

    El humor no es un elemento esencial de la ironía, ya que hay una ironía que es trágica, como en la obra de Sófocles Edipo Rey o la de Shakespeare, Romeo y Julieta. Pero si, es un elemento que la hace más agradable y, hasta la endulza como edulcorante (dije edulcorante y no azúcar, como un elemento artificial, porque la ironía por naturaleza no quiere ser agradable ni dulce, sino lo que quiere es o bien demostrar algo por su contrario o burlarse de algo con lo que no se está de acuerdo). Más bien el humor en la ironía es como el viejo truco del disertante que, para que no se le duerma el auditorio, cada tanto cuenta algo cómico y de esa forma distiende algo que puede ser muy duro a los oídos.

  12. Alejandra dice:

    Parafraseo y aclaro la pregunta para esta actividad: “¿Es el humor un elemento esencial de la ironía? (así como lo son la contradicción entre lo que se dice y se piensa o el distanciamiento entre quien ironiza y la víctima de esa ironía?)

  13. A. P. dice:

    Actividad 5. Comentemos,

    Hay humor en la iron’ia?

  14. A. P. dice:

    Hola a todos. Intervengo s’olo para referirme a algo que siempre me dej’o muchas dudas (no s’e d’onde est’an los acentos en este teclado, lo siento).
    Mi pregunta, que pongo a consideraci’on de todos es una respuesta (valga la paradoja) al comentario de Pablo a Paula Garc’ia Ficarra (7 de abril, 21.51). Creo que la esencia misma de la iron’ia implica -de parte de quien satiriza- distanciamiento y alg’un sentimento de superioridad intelectual. Y quien es satirizado es indudablemente puesto en situaci’on inferior. Por ello, creo que fil’osofos como Vico o Nietzsche (en Zarathustra), por ejemplo, consideran que la ‘ultima edad del hombre corresponde a su decadencia y ‘esa es la edad ir’onica, o peor a’un, c’inica. Sugiero entonces que quien satiriza (especialmente al estilo de Juvenal) lo hace para poner sobre la mesa los males de nuestra sociedad pero no de frente, sino desde el distanciamiento o enmascaramiento. Ejemplos de esto son Chaucer o Swfit que crean un personaje/narrador ingenuo que indirectamente ironiza todo aquello que el escritor se propuso. Esto sigue siendo una pregunta sin respuesta satisfactoria para m’i. Y la otra “gran” pregunta que tengo es la actividad que subo enseguida para que todos opinen.

  15. Pablo dice:

    Urbi et orbi;

    A pesar de que ahora hago copias de seguridad más frecuentemente, no estaría mal que ustedes también hicieran una copia para que no se pierda la tarea. Digo.

    Saludos a todos

  16. Nito Biassi dice:

    La ironía muchas veces es usada como una forma de demostrar sutilmente que lo dicho o actuado por alguien es una idiotez o es algo que ataca las normas más elementales de la lógica. Aunque muchas veces también es utilizada para demostrar una idea, de manera no tan formal aunque no exenta de lógica, como utilizaba la ironía Sócrates o un Diógenes el Cínico, en éste caso la ironía era un signo de unas mentes desarrolladas. “Irony is both a sign of developed reason and the sympton of a decadent culture.” no lleva ninguno contradicción en sí, ya que en periodos de mayor decadencia de una nación o de un lugar son, esas mentes desarrolladas que se oponen, y la mejor forma que conocen es la forma irónica, como enfrentaba por ejemplo Groucho Marx la decadencia de nuestros tiempos (si es que algo puede ser llamado nuestro), el genial pensador decía por ejemplo: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.” o “El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido”. y por último “Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.”

  17. Paula García Ficarra dice:

    “Irony is both a sign of developed reason and the symptom of a decadent culture.”
    Es innegable que la ironía es signo de una razón desarrollada. En ese aspecto estoy de acuerdo con mis compañeros que destacaron que no todos poseemos la admirable capacidad necesaria para responder a la estupidez con ironía. Creo que se requiere una habilidad especial para expresarse efectivamente y transmitir lo que realmente queremos decir, apelando además a la decodificación del receptor. Creo también que esta interacción hace a la comunicación mucho más efectiva e interesante. Habiendo dicho esto, no puedo estar de acuerdo con la afirmación de que la ironía es síntoma de una cultura decadente. Desde mi punto de vista, ningún enunciado que genere cierta actividad por parte del lector o receptor debería ser considerado signo de una cultura decadente. Al contrario, lo decadente de una cultura sería que haya que acudir, forzosamente, a la ironía por no “poder” decir las cosas directamente – como ocurrió en otras épocas incluso en nuestro país.
    Considero que la ironía es una estrategia inteligente y efectiva que, como tal, es utilizada también con determinados propósitos.
    Pregunta para Pablo: ¿Sería posible que nos comente acerca de sus propósitos al escribir los dos cuentos sobre los que trabajamos? Si es que se puede hablar de propósitos preexistentes…

    Respuesta a Paula:
    Vuelvo a insistir sobre un pinto anterior: ¿es posible combatir la estupidez, defenderse contra ella, responder o la estupidez es casi imposible, es una fortaleza más solida y formidable que la Muralla China? Einstein dijo: ‘Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro’.
    Acerca del propósito: me quedo con la última parte de la pregunta: nunca hay un propósito claro. Las cosas surgen de una nebulosa (medio en broma lo podemos llamar “caos” y empiezan a adquirir forma y a tener un sentido. En este caso (creo!!) que es la pérdida o el desborde o la desarticulación de los límites en los que vivimos. Una hipocresía esquizofrénica o pero, esquizofrinizante total.

  18. Paula García Ficarra dice:

    Creo que la ironía verbal no es lo mismo que el sarcasmo. Este último constituye una expresión en tono de burla de una significación contraria según lo expresa García Barrientos (2000), esta burla puede ser manifestada no sólo por las palabras sino también por el tono o los gestos del enunciador. Probablemente, el sarcasmo sea aún más efectivo que la ironía contra la estupidez…

  19. A. P. dice:

    MARÍA LAURA CASTRO

    La principal ironía del microcuento “Corderos del Señor” es la descripción del paraíso o cielo como el mejor de los infiernos; como un lugar en el que, en realidad, subyacen, con clara ironía, las cualidades indeseables y por tanto, inesperadas, de quienes lo habitan.

    En primer lugar, cuando la voz narrativa nos va introduciendo en el tema, múltiples elementos, tales como una ruta, un cartel indicador –sobre el que la frase criadero de los corderos del señor- además de la flecha y el camino pedregoso no sólo indican, sino que condicionan y anticipan un camino arduo y sin opciones; un casi obligado transitar de corderos, imposibilitados de juicio o libre albedrío.

    A continuación, el adverbio pronto que abruptamente nos priva de la agradable presencia de los árboles, y la aparición de un monje que sale de un edificio largo y derecho, incrementan con marcada ironía, un anticlímax celestial o bienaventurado.

    Finalmente, ante el diálogo entre el monje y el potencial cliente en el criadero caemos en la cuenta de que, con marcada evidencia, el criadero alberga a lobos –dignatarios que se arrastran bajo pieles de corderos, no menos materialistas y calculadores que este potencial cliente -¿o turista?- que ni siquiera atina a despedirse del monje, inmerso en sus cavilaciones y cálculos.

  20. A. P. dice:

    Actividad N’4: “Irony is both a sign of developed reason and the sympton of a decadent culture.” Comenten esta cita en pocas palabras. Suban sus comentarios y preguntas directamente a esa pàgina.

  21. A. P. dice:

    Gustavo Kofman

    Una linda conceptualización de ironía verbal… ya que, para ponerla en uso, se requiere un tanto de ingenio y otro poco de agudeza, lo que responde a esa llamada “estupidez” que muchas veces nos rodea. Tal vez la frase es un poco pretensiosa o vanidosa en el sentido de que no todos, supongo, tienen o tenemos esa capacidad de responder a la estupidez a través de un comentario irónico, y que éste, además, sea efectivo. ¨Preguntas: ¿Y qué pasa si le agregamos sarcasmo? ¿Es ironía verbal lo mismo que sarcasmo?

  22. A. P. dice:

    Sebastián Seisdedos

    En ambos relatos, Urbanyi recurre a la ironía para hacer una crítica de la sociedad actual y exponer algunos de sus vicios y desviaciones. Los niños son tratados como objetos y son comercializados para satisfacer las perversas necesidades de un grupo de personas privilegiadas.
    El títulode “Corderos del Señor” y el letrero que reza “Dejad que los niños vengan a mí” nos recuerda a Jesús e imaginamos un lugar propicio para el recogimiento espiritual. Sin embargo, se trata de un establecimiento (un “internado”) con fines comerciales llamado “Criadero de los Corderos del Señor” que se dedica a “alquilar” niños (“corderos”) de “piel tersa y suave” a pedófilos (“los dignatarios”). Además, el criadero cuenta con una playa de estacionamiento para la comodidad del “cliente” o “turista”. El autor no sólo pone en evidencia la impunidad de la pedofilia, sino que además le atribuye prácticas que son típicas de la actividad comercial. En otras palabras, ridiculiza dos vicios de la sociedad: la pedofilia y el desmedido ánimo de lucro.
    En “Derechos humanos: la causa común” los avances científicos permiten a los empresarios clonar y vender bebés humanos (“el producto clonado”) que se emplean como “medicamento” para satisfacer las necesidades siniestras, retorcidas, depravadas de los pedófilos. Aquí también Urbanyi satiriza y así condena la práctica de la pedofilia y la ambición de los hombres de negocios. Nos cuenta que “hubo un sustancial aumento del valor de las acciones de las empresas y buenos dividendos para los poseedores. Comprarlas era una inversión segura: los clientes para el producto clonado estaban garantizados de por vida.” El autor critica a la sociedad actual sugiriendo que ésta es capaz de aprovechar los avances científicos y tecnológicos para comercializar a sus miembros más indefensos para el deleite de los perversos. Éstos, además, reciben un tratamiento preferencial y podrán disfrutar de su vicio, depravación, corrupción, perversión, degeneración a expensas del estado ya que “el sistema de salud era gratuito” y “el producto se considerara un medicamento”.
    Llegando al final, el título adquiere su significado completo y la ironía se vuelve atroz:
    Pero cuidado, los integrantes de la humanidad no eran tan tontos ni descuidados como para no proteger a sus querubines. Para evitar más pecados, una actitud cristiana, para ayudarlos y no dejarlos caer en la tentación, los pensionados que por fin habían triunfado, tendrían que esperar en sus claustros nueve meses hasta que el producto medicamentoso de clonación viera la luz y, como mínimo, nueve meses más hasta que fuera utilizable con mayor eficacia y no se destruyera el primer mes.
    Más adelante, los pensionados ya libres, en nombre de la creatividad, la justicia, los Derechos Humanos, reclamarían medicamentos personalizados a su gusto, el color de la piel, los…
    Sólo importan los derechos de los pedófilos. A los bebés (“el producto medicamentoso de clonación”) sólo se los protege para que no se despedacen durante los primeros 9 meses de vida. Pasado ese lapso, el bebé ya es “utilizable con mayor eficacia” para el enfermizo entretenimiento de algunos hombres. Luego, éstos reclamarán su derecho a “medicamentos personalizados” a empresas que no dudarán en emplear inescrupulosamente a la ciencia y a la tecnología para enriquecerse.

    Pregunta: Me parece que usted critica con parecido énfasis la pedofilia y el afán capitalista o de lucro de nuestra sociedad. ¿Es asì?

    Respuesta:

    Es así. La pedofilia, una situación extrema, no es el tema central, sino más bien la corrupción general que la rodea, la permite y no la castiga en la medida que le corresponde. Una humanidad falsa o la deformación de lo que se entendió por humanidad, una especie de bondad corrupta. De todas formas, es siempre el lector que tiene la última palabra. Las explicaciones del ator pueden ayudar pero siempre son relativas.

  23. A. P. dice:

    Paula García Ficarra

    Análisis de los dos cuentos y pregunta para Pablo:

    Urbanyi recurre en sus cuentos “Derechos Humanos: la causa común” (2011) y “Corderos del señor” (2013) al estratégico uso de la ironía para denunciar y pronunciarse en contra de la pedofilia. Lla ironía se hace presente casi en cada una de sus oraciones. De esta manera, nos presenta, a modo de ficción, realidades de las que desafortunadamente somos testigo a diario y en pleno siglo XXI. En su cuento “Derechos Humanos: la causa común”, propone la clonación de niños para satisfacer los deseos de pedófilos que se encuentran “presos” esperando una solución a su demanda; mientras que en “Corderos del Señor” describe un internado católico que cría niños para ser “alquilados” a pedófilos. Todo en sus cuentos es satírico, desde los títulos hasta los finales abiertos que invitan a continuar en el cuento, aun cuando éste haya terminado. Su estrategia es tan eficaz que mantiene al lector alerta durante todo el relato, no sólo respecto del argumento sino también respecto de las significaciones ocultas en cada uno de sus enunciados. Hay tanto para analizar en sus cuentos. Urbanyi, en mi opinión, es un experto en ironía.

    Preguntas: ¿Por qué eligió escribir desde la ironía? ¿No es eso una forma de esconderse detrás de una máscara? ¿O distanciarse y subestimar a los demás? ¿En qué escritores se inspiró?

    Respuesta a Paula:

    La verdad sea dicha, nunca elegí escribir desde la ironía, más bien diría que la ironía me eligió a mí o me dio un medio para expresarme. Es como las vocaciones, nunca se sabe exactamente de donde surgen. No, no creo que es una forma esconderse, todo lo contrario, siento que, a pesar de la dificultad de comprender la ironía es frecuente, me expongo y diría que pongo las cartas sobre la mesa. Creo, y repito, creo que desde el momento en que uno expone sus temas, no se distancia sino que presenta una oportunidad para la respuesta. Claro que puedo estar equivocado. Por último, la lista de los escritores en los que me inspiré, sería larga y hasta de escritores que no están presentes en mi mente, pero menciono sobre todo a Swift, Gogol, a Sterne, dejando a otros en las teclas para otra oportunidad. Suerte con el curso.

  24. Nito Biassi dice:

    “VERBAL IRONY IS OUR MIND’S NATURAL DEFENSE AGAINST STUPIDITY”.
    “La ironía verbal es la respuesta natural de nuestra mente contra la estupidez”

    La primera impresión que me da la frase es que se considera a la ironía como algo natural al humano, lo que me parece una generalización exagerada. Quizás la frase tendría más realismo si digiera: es la respuesta natural de algunas mentes.
    Veamos, la respuesta irónica se caracteriza porque la frase en forma literal expresa lo contrario de lo que se quiere decir. Sería interesante que frente a la estupidez, todos contestáramos con ironía, pero la respuesta irónica presupone una inteligencia especial, no mayor pero sí especial, que no todos poseen. Además se produciría la paradoja que si todos respondemos irónicamente, ¿Quién diría la estupidez? Salvo que consideremos que el mundo está dividido en los que dicen estupideces y los que responde irónicamente, pero entonces la ironía no sería la respuesta natural de nuestra mente, sino de algunas mentes.

  25. Pablo dice:

    Respondo a los dos pedidos en un solo bloque por los puntos que puedan tener en común y es “las miles de opiniones, las fragmentaciones y lo que llamé “chapoteo en la relativización”.

    La ironía verbal bien puede ser una defensa natural contra la estupidez, pero como bien dice Ariel, puede haber otras formas de defensa. Y también destaco la observación de Paulina que muy bien dice que no todos poseen la habilidad frente a la realidad. Como ironía, enfatizaría en que contra la estupidez no hay absolutamente ninguna posibilidad de defensa. Además, limitar el tema e la ironía a lo verbal, es empobrecer el término y la variedad rica que conlleva: señalar y revelar una contradicción; atacar y liberarse lo que oprime; una burla al filo de la navaja, etcétera.

    En cuanto a la pedofilia, por más enfermedad que pueda ser, más que las variaciones de su forma, se debe medir por sus consecuencias, los daños que ocasiona, en los traumas de por vida como delitos, hasta la existencia de prostíbulos infantiles clandestino o no, en casi todos los países. En mis búsquedas sobre el tema para escribir mis cuentos, me encontré con miles de formas (clasificaciones culturales y científicas, por la edad, por ejemplo) o situaciones claramente criminales: cuando el pedófilo ineludiblemente mata a su víctima sea esta niña o niño. La relativización habla de curas y de grados, sin embargo, a cura prácticamente no existe y por eso, se condene a muerte o a cadena perpetua al autor, dejarlo suelto es jugar con la irresponsabilidad de un niño con el fuego. La homosexualidad suele aparecer bastante claramente a la edad de la adolescencia y es una definición, pero hablar de niños que acepten ser seducidos, salvo quizás incitados por oscuras caricias, es ir un poco lejos.
    Gracias y suerte en sus tareas.

  26. A. P. dice:

    Ariel Ingas:
    No estoy de acuerdo. Creo que si es necesario defenderse de la estupidez hay maneras más directas, más claramente efectivas. Maneras que no dejen dudas de que nuestra respuesta es la reacción a algo que consideramos un ataque. Me parece que el uso de la ironía es una forma de discurso que mayormente encontramos en el campo de la parte provocadora, la atacante, tal vez. Es justamente esa posición (desafiante) la que le otorga al hablante la posibilidad de elegir entre una serie de opciones en las que encarnar su discurso y una de ellas – efectivísima– es la ironía. Si nos referimos al concepto original (ironía como defensa), ¿qué pasaría si no se diera la decodificación de nuestra ironía como arma de defensa? ¿quedaríamos vulnerablemente desarmados frente a la estupidez o ante cualquier forma que tuviese la ofensiva? Creo que en el campo de los ataques y las defensas, la ironía es un arma que uno empuña para dar las primeras estocadas; para defenderse recurrimos a mecanismos de decodificación más certera del mensaje que estamos transmitiendo.

    Para completar la idea y en la misma línea anterior. Creo que ante la situación “defensa” no hay espacio para priorizar cuestiones de tipo “estético-formal”, se torna imperioso reaccionar al ataque de la manera que menos nos cueste para seguir en la pelea. Mientras que cuando vamos al ataque, así como en la elección de la mejor arma se conjugan efectividad y por qué no el “estilo del ataque” que en última instancia habla de mis atributos como “luchador”, en el discurso en la medida que ataco y lo hago “estéticamente”, – convengamos que si algo tiene la ironía verbal es que es bella – mejor logrado el objetivo

  27. A. P. dice:

    Paulina Rivarola responde a “La ironía verbal es la defensa natural de nuestra mente contra la estupidez”.

    Una definición original e interesante a la vez ya que, en primer lugar, tradicionalmente se considera a la ironía como una figura del discurso, no como un “mecanismo de defensa”. En tal caso, estaríamos hablando de la ironía verbal como una estrategia inconsciente (y automática) que no depende de una intencionalidad propuesta con “cierta” prioridad. De esta manera entonces coincido con lo expuesto por mi compañero en cuanto a lo imprescindible de la agudeza y del ingenio, ya que no todos poseen o poseemos dicha habilidad frente a la realidad.

  28. A. P. dice:

    Hola a todos, por favor, comenten esta cita: “La ironía verbal es la defensa natural de nuestra mente contra la estupidez”.

    Nos interesaría mucho la opinión de Pablo.

  29. A. P. dice:

    Uno de los miembros del grupo de investigación, Sebastián, hizo comentarios interesantes que generan más preguntas. Las transcribo aquí para todo el grupo y para que Pablo, por favor, cuando pueda nos de su opinión.

    ¿La pedofilia es un vicio? ¿O es una enfermedad? Y si es una enfermedad, ¿por qué es un delito? ¿O es una depravación, una perversidad siniestra y retorcida?

    ¿A qué edad se puede decir que alguien ya no es más un niño? ¿Y si los niños aceptan ser seducidos por pedófilos, sigue siendo una depravación?

    Muchas gracias, a medida que surjan otras preguntas, las subimos acá así todos pueden opinar.

  30. A. P. dice:

    Hola a todos los investigadores. Empezamos a trabajar con una actividad para poder hacer la Jornada en la Facultad que intentamos organizar a fines del año pasado.

    Actividad:
    Lean los dos cuentos que están en esta página: en la sección Microcuentos, “Corderos del Señor”, y en la sección Cuentos, “Derechos humanos: la causa común”. Desarrollen en un párrafo de no más de 200 palabras (en español) uno de estos puntos:
    – cuál es la ironía principal de cada cuento (comparados),
    – en qué sentido son irónicos los títulos y epígrafes de los cuentos con relación al tema de los cuentos (esto es MUY importante) , o
    – dar algunos ejemplos de oraciones, palabras o fragmentos irónicos en el texto.

    Mándenme el párrafo a mí, por mail (malejandraportela@gmail.com) antes del sábado. Los leo, mando los párrafos a todos uds. para que los compartan, discutan,etc. y después los subo a la página del escritor para que le pregunten, opinen, etc.

    Muchas gracias. Los que están en La Bolsa, Bogotá o Buenos Aires (Ariel, Carlos y Diego), háganlo también. Después, alguno de nosotros leerá el trabajo de ustedes en las Jornadas.

    Cariños a todos

    Alejandra

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